Grandes Personajes de la Historia: Hammurabi (1792-1750 a.C.)
Hammurabi fue el sexto monarca de los once reyes que conformaron la I dinastía babilónica durante el llamado período paleobabilónico entre 1894 y 1595 a.C.
Extendió los dominios de su reino hasta la ciudad de Larsa, al sur de Mesopotamia, y Eshnunna, en el extremo este. Su principal rival fue el asirio Shamshi-Adad I, tras cuya muerte consiguió el control de la región de Asiria, parte de Siria y, con ella, las principales rutas comerciales hacia el Mediterráneo y Egipto: Alepo y Mari, aliadas, y Ebla. En Mari gobernaba Zimri-Lin desde un enorme palacio, y fue aliado de Hammurabi antes de que este lo conquistara en 1759 a.C. Hammurabi entró violentamente en Mari, destruyó su palacio real, derribó las murallas, saqueó, incendió y conquistó finalmente la ciudad.
Su capital fue Babilonia y su dios local, Marduk, fue colocado entre los grandes del panteón mesopotámico. Ejerció el modelo monárquico del "buen pastor" y sus preocupaciones socio-políticas se fundan en su famoso Código de Hammurabi, en el que recogió una serie de leyes consuetudinarias con el fin de corregir los abusos causados por la desigualdad social.
Hombre táctico de primer orden, encontramos escritos en los que Hammurabi se siente orgulloso de sus restauraciones en importantes centros de culto. Bajo su política centralizadora Babilonia se convirtió en centro político, religioso y económico de toda Mesopotamia. Gradualmente fue absorbiendo el tradicional sistema de ciudades-estado hasta formar un estado territorial babilónico.
Su código sería ya en la antigüedad un texto clásico estudiado en escuelas babilónicas siglos después de su muerte. Abarca una amplia variedad de temas: injusticias, falsas acusaciones, hurto y robo, adulterio, brujería, administración de campos, responsabilidades, leyes matrimoniales, etc. Refleja así mismo principios fundamentales de la ley amorrea: ojo por ojo, diente por diente. Los castigos están basados desde multas de carácter económico hasta la muerte en casos como el adulterio.
Las ciencias y las artes se desarrollaron durante este período paleobabilónico en el que se escribieron algunos de los mitos más relevantes de la lengua acadia, como la Epopeya de Gilgamesh.
Tras el período de Hammurabi, Babilonia fue perdiendo territorios en las sucesivas generaciones de la dinastía. Fueron los nómadas casitas, procedentes de los montes Zagros, los que se fueron internando desde los tiempos de Simsu-Iluna, heredero de Hammurabi, invadiendo progresivamente el territorio fronterizo babilónico durante el siglo XVIII a.C. Sin embargo no fue hasta el siglo XVI a.C., con el final de la dinastía babilónica, cuando se acercaron a los límites urbanos, actuando como trabajadores o mercenarios en la inmediaciones de Babilonia al estilo de los amorritas en el último período de la dinastía de Ur III. No obstante, el golpe final se lo dio la aparición de un ejército hitita bajo el mando del rey Murshili, que destronó al último rey de Babilonia en 1595 a.C. y saqueó Babilonia sin pretender ocuparla.
BIBLIOGRAFÍA
- Serrano, JM – Sanmartín, J.: Historia Antigua del Próximo Oriente: Mesopotamia. Ed. Akal, 2011.
- Foster, B.: Las civilizaciones antiguas de Mesopotamia. Ed. Crítica, 2011.
- Lara Peinado, F.: Código de Hammurabi. Ed. Tecnos, DL, 1992.
@Historiarum, 2015.
